13 Marzo 10 - Laura L. Álvarez
La Policía Local también fue «goleada» por los senegaleses. El partido lo organizaba la Asociación de Guardias Civiles.
No se retransmitió por televisión ni se jugó en ningún estadio importante pero el ambiente que se respiraba ayer en el polideportivo municipal de Valdebernardo no tuvo nada que envidiar a cualquier final de la Champions. Por lo menos en lo histórico del encuentro. «Aquí hay más tensión que en un derbi», comentaba uno de los pocos espectadores del partido.
Y es que, por primera vez, colectivos tradicionalmente enfrentados, se veían las caras en un campo de fútbol 7 sin más «arma arrojadiza» que un balón de fútbol y sin otro mediador de por medio que un árbitro presumiblemente objetivo –ya que todos bromeaban con el tema de los sobornos al colegiado–.
Así, cualquiera que se asomara ayer al campo pudo observar la insólita estampa de un grupo de gitanos corriendo detrás de agentes de la Guardia Civil y, en el campo de al lado, inmigrantes senegaleses haciendo lo mismo con policías municipales de la capital. Eso sí, la imagen no chocaba tanto ya que los agentes de la autoridad habían colgado los uniformes en el vestuario y saltaron al campo en igualdad de condiciones que sus rivales.
La idea del surgió hace unos meses de la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC) y el mensaje del encuentro es, según su Secretario General, Joaquín Cánovas, bien claro: un encuentro deportivo «por la integración y contra la intolerancia». Y como en la calle, el colectivo gitano tiene fama de no simpatizar demasiado con la Benemérita ni los inmigrantes senegaleses con la Policía Local (por aquello del «top manta»), ayer tenían la oportunidad perfecta de saldar «viejas deudas.
A las cinco en punto de la tarde comenzaron a jugar sendos partidos al mismo tiempo: «Selección de Gitanos de España» contra Guardias Civiles AUGC y «Selección de Senegaleses España» contra Policía Local de la sección sindical CSI-CSIF.
Las porras ya pronosticaban muy acertadamente el resultado final de los partidos, pero la victoria de los equipos «humildes» a los «galácticos» fue por goleada. Sobre todo el partido «Gitanos VS Guardia Civil», ya que cuando no habían pasado ni cuatro minutos desde que el árbitro pitó el comienzo del partido, los gitanos ya habían anotado el primer tanto en su marcador. Eso sí, siempre jugando «limpio», aunque algún familiar comentara entre risas: «hombre, alguna patadita caerá... ¡Es nuestra oportunidad!».
En el descanso del partido los agentes del Instituto Armado ya comentaban la fortaleza de sus rivales: «Vienen con ganas ¿eh?» decían exhaustos. Perdieron por ocho goles a dos y los jugadores de la selección gitana no se cortaron en celebrarlo a lo grande. Y eso que cuando el míster del equipo, Eugenio Salazar, pronosticaba un 5-2 muchos le tacharon de demasiado optimista. Al final, se quedó corto. De hecho, cuando ya iban por el quinto gol, los propios hinchas gritaban: «¡chicos, no les metamos más goles que se van a cabrear!»
Mientras, en el campo de al lado, los senegaleses, que se postulaban como claros favoritos, lo tuvieron más complicado para vencer a los agentes municipales. «Estos se nota que van más al gimnasio», bromeaba la hinchada gitana (la única que fue a animar a su equipo). Al final lo consiguieron pero con un discreto 2-1. Sin embargo, Monsu, entrenador de la «Selección de Senegaleses de España» tenía claro que ganarían: «nosotros somos chavales», decía en su escaso castellano, insinuando que tenían más vitalidad que los municipales.
Semifinal entre los Cuerpos
Así, con los dos equipos de la «autoridad» derrotados, terminaron los cuartos. La semifinal se jugó entre la Guardia Civil y los Policías Locales. Ganaron los segundos por 3-0, pero los anfitriones del encuentro (la AUCG) se tomaron con mucha deportividad la derrota. Por su parte, senegaleses y gitanos se disputaron la «Copa» del Primer Torneo de Fútbol AUGC. Finalmente fue la «Selección de Gitanos de España» los que ganaron el torneo aunque tuvieron que batirse el cobre en los penaltis ya que empataron a uno en el partido.
Mientras todo esto ocurría en el terreno de juego, el colectivo Samba da Rua amenizaba el singular evento con una batucada. «Esto es como ser del Atleti, estamos con los más débiles», decían.
El «palco» estuvo presidido por la concejala presidente de la Junta Municipal de Vicálvaro, Carmen Torralba, que cedió las instalaciones y mostró su entusiasmo por la iniciativa; el presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas FAC CALÍ, Lisardo Hernández, y Esteban Ibarra –presidente de Movimiento contra la Intolerancia–, que se encargó de reclutar a los senegaleses en Lavapiés.
http://www.larazon.es/noticia/4712-gita ... n-un-derbi

